Senadores de las diferentes bancadas proponen que los divorcios de común acuerdo sean más ágiles y económicos para hacer frente a las separaciones informales. Entre los beneficios mencionan la seguridad jurídica, protección integral de las personas y sus familias, así como el bienestar psicosocial.

Este miércoles, la Cámara de Senadores contempla el estudio de la modificación del artículo 5 de la Ley Nº 45/91 “Que establece el divorcio vincular del matrimonio”, donde los proyectistas son senadores colorados y de la oposición.
En la exposición de motivos, el documento señala que en la práctica una gran cantidad de parejas no formalizan la disolución de su matrimonio debido a los altos costos que implica el proceso judicial tradicional, incluso cuando hay mutuo acuerdo y se haya cumplido con la duración mínima de un año como establece la normativa vigente.
Esta situación empuja a que muchas separaciones de hecho se prolonguen indefinidamente en el tiempo sin regularización legal, con consecuencias negativas en el ámbito patrimonial, familiar y social.
“Por ello, resulta necesario adecuar la legislación para ofrecer procedimientos más ágiles, accesibles y económicos”, expresa el texto.
El proyecto ingresó en setiembre del 2025 y hasta el momento solo la Comisión de Equidad y Género emitió un dictamen, el cual contiene modificaciones respecto a la propuesta original.
La iniciativa establece que el juicio de disolución conyugal de común acuerdo no generará gastos a las parejas que decidan separarse y que la sentencia se dictará en un plazo de tres días, una vez ratificada la decisión de disolución.
Para los legisladores, esta accesibilidad otorga seguridad jurídica, evita litigios innecesarios y reduce la carga procesal en los tribunales ordinarios; protección integral a las personas y sus familias, para evitar conflictos patrimoniales y familiares; bienestar psicosocial, ya que pretende contribuir a restablecer la armonía y el equilibrio en la vida de las familias; accesibilidad económica y eficiencia institucional.
Como proyectistas figuran los disidentes Lilian Samaniego, Arnaldo Samaniego, Blanca Ovelar, así como los cartistas Natalicio Chase y Lizarella Valiente, mientras que desde la oposición firmaron Esperanza Martínez, Ignacio Iramain, José Oviedo y Eduardo Nakayama.